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sábado, 16 de octubre de 2010

Un año después, un proyecto claro

Un año después, un claro proyecto, difusión en todas partes para todos.

Un año después en el Centro Documental de la Memoria Histórica, futura sede de la Sala Agustí Centelles i Ossó y de la colección permanente.

Un año después, con el acuerdo de los propietarios del fondo fotográfico histórico: el Ministerio de Cultura, Agustí Centelles i Ossó, de todos y para todos.


lunes, 11 de octubre de 2010

Es lógico que sus hijos se ofendieran


Colita tiene claro que «España es un país de grandes fotógrafos ignorados», cuyos trabajos «están en cajas de zapatos, llenas de mierda y en un altillo». «No tenemos un centro de información que indique dónde están los archivos de nuestros fotógrafos: si están en una institución, en una universidad (aunque estas poco hacen)...», denuncia. La pregunta es obligada: ¿Qué opina del polémico caso Centelles? «Agustí era uno de los grandes de la fotografía. El gran Robert Capa de la guerra civil. Era catalán y comunista, y se le negó el pan y la sal cuando gobernaba Jordi Pujol. Murió pronto y no hubo especial atención en recuperarle y darle el boom que se merecía».
LIBRO SOBRE FOTÓGRAFAS PIONERAS // Ella, en cambio, tiene «la Creu de Sant Jordi, la Medalla al Mérito Artístico...». «Mientras que a Centelles no le dieron ni uno. ¡Y pensar que yo soy una especie de cucaracha al lado de este señor! Es lógico que sus hijos se ofendieran. Aquí se pusieron tacaños, y si llegaron a un acuerdo con el Ministerio de Cultura, pues mira».
Colita está escribiendo ahora un libro «sobre las fotógrafas pioneras del siglo XIX». «Tengo más de 600 títulos, pero es muy difícil encontrar a españolas. Cuando tenga la colección completa, si aquí no me la compra nadie se la venderé a una universidad de Estados Unidos», avisa.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Universidad de Navarra: hitos fotográficos

La UN recorre los hitos fotográficos de la primera mitad del siglo XX

BAJO EL TÍTULO DE "LAS TRES ORILLAS", EL FONDO FOTOGRÁFICO EXPONE 34 INSTANTÁNEAS
El edificio central acoge también la obra de Motohiro Takeda "El río," basada en sus recuerdos en casa de sus abuelos
LAURA MAYOR VIDAURRE - Miércoles, 8 de Septiembre de 2010 - Actualizado a las 04:13h.
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Dos jóvenes atienden a las explicaciones sobre las imágenes del Fondo Fotográfico.
Dos jóvenes atienden a las explicaciones sobre las imágenes del Fondo Fotográfico. (IÑAKI PORTO)
PAMPLONA. La Universidad de Navarra acoge dos exposiciones dentro del ciclo Mapamundistas 2010: la muestra creada con las imágenes del Fondo Fotográfico, ubicada en la planta baja del edificio central, y la serie El río, de Motohiro Takeda, que se encuentra en el vestíbulo.
Las tres orillas. Tendencias de la fotografía española en la primera mitad del siglo XX contiene 34 instantáneas en una exposición que, según la directora del fondo fotográfico, Asunción Domeño, constituye "un capítulo de la historia de España de la mano de fotógrafos de primera línea".
La muestra plantea un recorrido por las instantáneas más representativas de este periodo histórico divididas en torno a tres líneas diferentes.
La primera se basa en la fotografía artística, un tipo de instantáneas "muy cercanas al mundo del arte y que se desarrollan en España a tenor del pictorialismo", explicó Domeño. Los fotógrafos intentan imitar en sus obra los efectos, las formas y las composiciones de la pintura. En esta corriente destaca la obra de José Ortiz Echagüe.
La segunda línea en que profundiza la muestra es la fotografía directa, también denominada de nueva objetividad. Los autores entienden la fotografía como documento y reivindican "el propio lenguaje de las imágenes poniéndolo en valor en sí mismo", comentó la directora del Fondo Fotográfico.
El documentalismo, el fotoperiodismo o el reporterismo de guerra son algunas de las corrientes dentro de la nueva objetividad y algunos de sus representantes más célebres son Henri Cartier-Bresson, Robert Capa o Agustí Centelles.
La tercera línea en la que se basa Tres orillas indaga en la fotografía de nueva visión o experimental. "Otra vez se vuelve al arte", pero no a las formas de arte tradicionales sino a las vanguardias. Los autores se fijan en el cubismo, el constructivismo o el futurismo y experimentan con el lenguaje, "usándolo de forma más plástica, hacen montajes, collages, etc", concluyó Domeño.
La exposición la componen 34 fotografías y tiene un carácter "heterogéneo", ya que no hay más de dos o tres imágenes de cada uno de los artistas seleccionados. Nombres tan importantes de la historia de la fotografía como José Ortiz Echagüe, Francesc Catalá Roca, Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, Josep Sala o Père Catalá Pic, entre otros.
La muestra se puede visitar en horario de lunes a viernes de 8.30 a 14.30 horas y de 15.30 a 17.30 y, a diferencia del resto de exposiciones del ciclo Mapamundistas 2010, permanecerá abierta todo el año. La entrada es gratuita y se pueden concertar visitas guiadas en el teléfono 948 42 56 00, extensión 2184.
MOTOHIRO TAKEDA El fotógrafo japonés Motohiro Takeda es el protagonista de la otra exposición de la que se puede disfrutar en la Universidad de Navarra dentro del ciclo Mapamundistas 2010.
Ubicada en el vestíbulo del edificio central y bajo el nombre de El río,Takeda, a través de 19 fotografías "extremadamente oscuras", según Domeño, hace un recorrido por sus recuerdos en la casa de sus abuelos, ya fallecidos.
Sus fotografías sorprenden al visitante, ya que "si te paras a mirar el punto donde la luz hace visible la fotografía, de pronto se descubre la imagen y sugiere los recuerdos", explicó la experta.
La serie se titula El río porque en Japón el río es la metáfora de la separación entre la vida y la muerte, del paso del tiempo que nunca se detiene y Takeda busca evocar los recuerdos de su infancia.
La exposición del fotógrafo japonés podrá visitarse hasta el próximo 3 de octubre en horario de lunes a viernes de 8.00 a 21.00 horas y el sábado de 8.30 a 14.00 horas. La entrada es gratuita.

viernes, 16 de julio de 2010

Barcelona recorda Agustí Centelles

Barcelona recorda Agustí Centelles
publicat el 15/07/2010 a les 15:46 h. Verònica Heredia
El número 31 del carrer Ciutat de Balaguer, al barri de Sant Gervasi, va ser durant molt de temps el taller d'una dels fotoperiodistes més importants de la història, Agustí Centelles. Aquest dijous, la ciutat de Barcelona ha volgut recordar la figura del fotògraf amb la descoberta d'una placa a la façana de l'edifici.
A Barcelona, "reconeixem les persones posant els seus noms en indrets que ens estimem. I el carrer és un lloc que ens estimem". Amb aquestes paraules, l'alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, ha presidit l'acte de descoberta d'una placa en memòria del fotògraf Agustí Centelles i Ossó.
La placa es troba a la façana del que fou durant molt de temps el seu taller, al número 31 del carrer Ciutat de Balaguer, al barri de Sant Gervasi.
A l'acte han assistit també la regidora del districte de Sarrià-Sant Gervasi, Sara Jaurrieta, el delegat de Cultura, Jordi Martí, l'escriptora i amiga de Centelles, Antonina Rodrigo, i els fills del fotògraf, Sergi i Octavi Centelles.
Precisament, els descendents del fotògraf s'han sentit "contents i emocionats" per l'acte d'aquest dijous i han destacat que, a hores d'ara, Centelles ja "és un personatge del món, reconegut arreu".
Per la seva banda, l'alcalde, també ha destacat la figura del fotoperiodista, assegurant que "conèixer la seva vida i la seva obra, és una manera d'entendre una etapa d'aquest país i d'aquesta ciutat". "La seva història és la nostra història", ha dit Hereu.
Llegat de la memòria de Catalunya
La ciutat de Barcelona vol recordar així, la trajectòria d'una de les figures més importants de la cultura catalana contemporània. El conjunt de la seva obra fotogràfica, sobretot la part que abasta l'etapa de la Guerra Civil, constitueix un dels llegats més importants de la memòria de Catalunya.
Però, tal i com han expressat l'alcalde, el delegat de Cultura i els fills del fotògraf, aquest no és el primer recordatori que la ciutat fa de la seva persona, ja que el novembre de 2006 l'exposició antològica al Palau de la Virreina, Centelles. Les vides d'un fotògraf. 1909-1985, amb més de 300 fotos, va recordar la figura de l'artista.
Agustí Centelles va destacar per les seves fotografies de guerra, treball que li va valer el sobrenom del Capa català. Acabada la guerra, es va haver d'exiliar a França, on estigué internat en diversos camps de concentració.
Quan va retornar a Barcelona, el 1944, el règim franquista el va depurar, cosa que el va obligar a dedicar-se a la fotografia comercial i publicitària. El 1976 recuperà el seu arxiu guardat des de la seva marxa de França a la casa d'uns amics a la ciutat de Carcassona. El 1984 li fou concedit el Premio Nacional de Artes Plásticas. L'1 de desembre de 1985 morí a Barcelona.
 

domingo, 4 de julio de 2010

Agustí Centelles, siempre en primera página

FOTOGRAFÍA. L'Illustration. S. imp. París, 1936. Número de 1 de agosto de 1936. 13 h. ilustradas con numerosas fotografías de Agustí Centelles para el reportaje de los sucesos de Barcelona, X p. de publicidad.

La subasta de Centelles ¿olvidos e ignorancia?

DEBATE SOBRE EL PATRIMONIO FOTOGRÁFICO

La subasta de Centelles


Ernest Alós

TV-3 retrata en '30 minuts' las maniobras y consecuencias de la venta del archivo

Domingo, 4 de julio del 2010

Cristina Vinyals compró en los Encants hace años un álbum con fotos de Agustí Centelles por 500 pesetas. El año pasado pudo subastar las por 30.000 euros. Pero la venta del archivo del fotoperiodista catalán por 700.000 euros al Ministerio de Cultura no solo ha tenido este efecto inflacionista: ha estimulado también las expectativas de los propietarios de otros muchos fondos fotográficos. Este efecto Centelles, la propia figura del fotógrafo, los detalles de la puja entre administraciones, el debate sobre la necesidad de crear un centro que acoja el patrimonio fotográfico de Catalunya y el posible futuro de la obra de Oriol Maspons (una incógnita) o Joan Colom (apunta al MNAC) son el objeto de Memòria fotogràfica, un reportaje de Ismael Martín y Mireia Pigrau que emite esta noche TV-3 (21.50 h.) en el programa 30 minuts.

El documental cruza las versiones de los hijos de Agustí Centelles, Sergi y Octavi, de la Conselleria y del Ministerio de Cultura y de la directora del Archivo de Salamanca, María José Carrión*. Los reproches mutuos y el intercambio de e-mails muestran cuáles fueron las demandas de los Centelles y las respuestas de Generalitat y Gobierno y retratan el papel clave de su asesor Joaquín D. Gasca para lograr que los negativos ocultos en Francia durante el franquismo acabasen en Salamanca.

Pero más allá del caso Centelles (y de episodios emotivos como el de la familia que custodió el archivo o el fotógrafo Joan Colom por las calles del Raval), el programa apunta el debate sobre qué hacer con este patrimonio: muestra las condiciones de conservación del Arxiu Nacional de Catalunya pero también recoge quejas por la escasa labor de difusión; expone el modelo francés, con un centro que coordina la conservación pública de los archivos pero que en ningún caso prevé que además la Administración pague por ellos; y recoge el temor de los numerosos expertos consultados por la «mercantilización» del patrimonio fotográfico.

Entre las sorpresas del documental, un chasco para los Centelles, convencidos de que la obra de su padre tendrá un «papel estrella» en el futuro Centro de la Memoria Histórica de Salamanca. La directora aclara ante las cámaras que allí será «uno más», sin gozar de una especial representación

Nota: La directora del CDMH se apellida TURRIÓN; asimismo  olvida el "periodista"Alós que la Sala de Exposiciones del CDMH se llamará "Sala Agustí Centelles i Ossó" y que los hijos de Agustí Centelles y el equipo de TV3 visitaron el edificio donde estará la sala de exposiciones "Agustí Centelles"... no coment. Ignora este experto  que el Instituto Cervantes prepara la itinerancia de la obra de Centelles por todas las sedes, asimismo quizá desconoce que desde el CDMH se ha coordinadolas próxima  serie de exposiciones de la obra de Centelles en Estados Unidos..... olvidos e ignorancia, quizá una de las constantes hacia la obra de Agustí Centelles i Ossó.

Toda la obra de Agustí Centelles i Ossó estará en la nube muy pronto, a disposición de todos.




Avui lo explica con un tono más mesurado, sin confundir ni apellidos ni "marejar la perdiu", no hay chascos, ni sorpresas ni desinformación








L'efecte Centelles


Exposició de l'obra d'Agustí Centelles realitzada a Reus el desembre Foto: JUDIT FERNÁNDEZ.
El programa reuneix els protagonistes per fer
una anàlisi
de la situació
30 minuts de TV3 dedica avui (21.50 h) un especial d'una hora de durada a la memòria fotogràfica catalana agafant com a punt de partida l'efecte Centelles. Uns mesos després de la polèmica venda de l'arxiu d'Agustí Centelles al ministeri de Cultura, un equip del programa ha tornat a reunir els seus protagonistes per fer una anàlisi serena de la situació. El reportatge Memòria fotogràfica tracta també què passa amb altres arxius catalans, què cal fer amb els llegats que configuren la nostra memòria gràfica col·lectiva, quina feina s'ha de fer per salvaguardar-los.
El cas Centelles
A finals del mes de novembre, quan es feia pública la decisió dels fills del fotoperiodista, els ànims estaven molt encesos i les contundents declaracions encreuades entre els germans Centelles, la Generalitat i el ministeri no permetien fer una anàlisi serena de la situació. Ara, 30 minutsamb la col·laboració de les parts implicades (excepte la de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, i la del director dels arxius estatals, Rogelio Blanco, que han declinat participar-hi) reconstrueix una cronologia dels fets a través d'entrevistes en profunditat i de cartes, correus electrònics i documentació inèdita que dóna les claus per entendre el procés.
El reportatge d'Ismael Martín i Mireia Pigrau explica les conseqüències de la venda, el que s'anomena efecte Centelles, que s'han traduït, entre altres coses, en la popularització definitiva del fotògraf i la seva revalorització en el mercat de l'art.
Altres arxius
L'altre part de l'efecte Centelles és la sacsejada que ha suposat per al panorama fotogràfic català. Les veus més autoritzades del sector participen al reportatge per traçar l'estat de la qüestió.
Prenent com a punt de partida el cas Centelles, el programa ha volgut saber què passa amb molts altres arxius catalans i què cal fer per salvaguardar-los: ¿hi ha d'haver un museu de la fotografia o un centre nacional de foto? Quin paper té internet en la difusió? Quines són les deficiències de la nostra política patrimonial?
Després de resseguir l'extraordinari periple vital i professional d'Agustí Centelles –també amb imatges d'arxiu inèdites del mateix fotògraf de la insurrecció del 19 de juliol del 1936, la Guerra Civil i el camp de concentració de Bram–, el reportatge acompanya durant dues setmanes dues grans figures del nostre panorama fotogràfic: Oriol Maspons i Joan Colom. Als seus 82 i 89 anys, respectivament, aquests dos representants d'una generació de fotògrafs irrepetible parlen de la seva obra, del seu ofici i, sobretot, de què volen fer amb els seus arxius, que estan en situacions diametralment oposades






lunes, 31 de mayo de 2010

Agustí Centelles «el cazador de imágenes"


Periodista
22/07/2009 - 11:46 horas
Agustí Centelles (Grao de Valencia 1909 – Barcelona 1985) es una figura aún poco reconocida en Cataluña y en España. Hay pocas obras que hablen de él y menos que reproduzcan sus instantáneas. Teresa Ferré es una de las investigadoras que más sabe del fotógrafo y de su producción: lleva un montón de años estudiándolos. Explica que mientras cursaba sus estudios de doctorado conoció al hijo de Centelles, quien le dejó un dietario inédito del padre para que lo analizara. Ferré terminó la tesis doctoral, ayudó a montar una exposición titulada Les vides del fotògraf (2006) y ahora prologa y anota el dietario recientemente publicado.

A mi me fascinó este caso. Suelo comentar con algunos compañeros que este es un ejemplo típico de aquí. En un país más preocupado por su historia cultural –pongamos Inglaterra, Francia o Alemania–, pienso que este dietario hace tiempo que habría estado recuperado, la figura de Centelles trabajadísima, habría una veintena de libros divulgativos y académicos, seguramente algún curso monográfico estable, sin duda habría habido alguna producción de calidad para la televisión, un reportaje o documental, no una sino diversas exposiciones y muchos más reconocimientos –Centelles es Premio Nacional de Artes Plásticas 1984. El dietario del fotógrafo tiene un valor indiscutible. Está dedicado a su hijo y se relatan las vivencias de su exilio y reclusión en los campos de concentración de Argelers y sobretodo de Bram.. El valor es más periodístico que puramente literario; el hecho de dejar constancia de la huída, del trato recibido por las autoridades francesas –a menudo vejatorio-, del dramatismo de las precarias condiciones de vida, de los sentimientos de los derrotados. La redacción tiene un tono de crónica, a veces telegráfica, mezclada con la narración del sufrimiento producido por la separación de la mujer y el hijo (traducciones nuestras a partir del original en catalán): "Hoy a las diez y media de la mañana, mi hijito ha cumplido dos años. Tengo el corazón dolido por no poder estar a su lado, abrazarle y besarle y desearle muchos años de vida y más suerte de la que yo he tenido (31 de julio 1939).

Huir del gregarismo 
Es de gran interés el resumen biográfico que Centelles decide escribir una vez en Bram (20 de abril de 1939). Explica en él su procedencia (padre de Llíria, Valencia, y madre de La Morera –entendemos de Montsant, en Tarragona), y como despunta en el mundo del fotoperiodismo. Relata su actitud de desmarcarse de lo que hacían los otros profesionales: "Allí donde sabia que los otros irían yo no iba, en cambio llevaba al periódico fotos de las cosas que para un periódico representaban el complemento de la página gráfica, que daban vida y se apartaban de la corriente, de la monotonía". Gran lección que los periodistas noveles deberían tener en cuenta. La gracia de Centelles estuvo en dejar testimonio gráfico de todo aquello que los periódicos dejaban de lado pero era de gran interés.

La forma cómo se trabajaba el reportaje gráfico en los años treinta es toda una curiosidad hoy en día. El reportero no sólo tenía que cargar con una pila de material, se tenia que informar de los lugares donde habrían actos, tenía que moverse por sus propios medios –a menudo a pie o en trasporte público si no disponía de coche o moto. Y Centelles tenia dos virtudes muy valiosas; en los actos protocolarios siempre intentaba como él dice "cazar la nota viva", es decir, evitar la foto protocolaria y fijarse en aquello desapercibido pero altamente significativo; y por otra parte hacer fotografía política y estar en todos las reyertas y actos políticos posibles. "Me he valido de trucos para entrar donde estaba vedado a los chicos de la prensa", comenta.

Un legado excepcional 
Exiliado y recluido en Bram, Centelles instala un pequeño estudio improvisado en la barraca 62 del campo de concentración, donde malvive con un grupo de compañeros. Durante seis meses capta imágenes sobre la vida cotidiana de los presos; escenas de higiene personal, de tareas como la preparación de la comida o la reparación y limpieza de instalaciones, tiempo de ocio y descanso, retratos… Son instantes descriptivos y a la vez preñados de denuncia de la situación en que viven.

Por suerte, paralelamente al dietario pero inexplicablemente en otro volumen, se ha publicado una selección de estas fotos en La maleta del fotògraf. Centelles explicita en los escritos que hace fotoreportaje "para acompañar " el diario –o que aún justifica más que las imágenes y el diario se tengan que leer como un solo texto, forman parte de una unidad. Teresa Ferré indica que "el aspecto que hace extraordinario y único el legado de Agustí Centelles es el hecho que él mismo era uno de los miles de detenidos en aquellas instalaciones". Creo que está en lo cierto y esta condición del fotógrafo, al mismo tiempo preso, traspasa en cada imagen. La distancia entre el fotógrafo y lo que retrata se ha esfumado. Si bien podemos encontrar material gráfico sobre los campos de concentración en Francia, estas fotos de Centelles son excepcionales por haber estado tomadas y reveladas en el campo y por uno de los presos. Una mirada desde dentro.

Más ensayo, deseable 

Si he de decir alguna cosa que encuentro a faltar tanto en el diario como en el volumen de fotografías seria un poco más de ensayo interpretativo: más datos sobre Centelles, más contexto sobre su obra, su significación y valor. El volumen con las imágenes lleva dos ensayos introductorios breves –uno de Francesc Espinet y Joan Manuel Tresserras, y otro de Teresa Ferré– que he encontrado acertados pero que no tienen el objetivo de ofrecer un estudio consistente sobre el autor y, en consecuencia, te dejan con ganas de más. El escrito introductorio del dietario es un simple relato de Ferré, mezclado con los agradecimientos oportunos, sobre cómo topó con el escrito. El material del dietario es todo un hallazgo que cabe celebrar, pero entiendo que queda pendiente una obra definitiva de Centelles para un público amplio. La condición de fotógrafo ayudó a Centelles a salir del campo y a poder seguir ganándose la vida primero en Francia, más tarde en Barcelona. Según relata Ferré en una nota final al dietario, en Carcasona Centelles formó parte de la Resistencia contra los nazis. Pero en el año 1944 tuvieron lugar detenciones por parte de la Gestapo y huyó a Cataluña. Se instaló en Reus donde trabajó en un horno de pan hasta que a finales de los cuarenta reinició su tarea como fotógrafo, ahora industrial y publicitario. Centelles fue por suerte celoso de su archivo, que restó guardado en Carcasona. Tras la muerte de Franco, volvió a por él y fue expuesto.

La aparición de estas dos novedades editoriales este año, setenta aniversario del fin de la Guerra Civil y centenario del nacimiento de Agustí Centelles, es un gran acierto.
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viernes, 7 de mayo de 2010

A la opinión pública


Salamanca, 28 de diciembre de 2009.

Artículo de opinión escrito por los hijos de Agustí Centelles i Ossó, enviado a diferentes medios y dirigido a la sociedad catalana, detalla las razones de la venta del archivo fotográfico al Ministerio de Cultura y la particular actitud del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.


Sergi y Octavi Centelles no aceptan lecciones de dignidad ni de respeto a la obra de su padre, ni al compromiso con las libertades, tampoco aceptan lecciones de "nocturnidad y alevosia", de grandes instalaciones para guardar archivos a proyectos sólidos de encuentro y compromiso, esa es la diferencia entre un demócrata y una visión "muy particular" de la fotografía, ni comisarios ni consignas patrias. 



Apreciados lectores del periódico __________:

El motivo de dirigirnos a Ustedes es intentar clarificar las múltiples opiniones gratuitas que se han publicado sobre la venta del Archivo Fotográfico de nuestro padre, Agustí Centelles i Ossó, y la “consiguiente deslealtad de sus hijos con Catalunya”.

Estas opiniones (malintencionadas) se han realizado sin el más mínimo intento de contrastarlas con nosotros. Podemos asegurarles que nadie mejor nosotros, sus hijos y herederos, podemos conocer los sentimientos de nuestro padre: no solo hemos convivido como familia, también nuestro padre fue nuestro maestro en la labor como fotógrafos durante más de treinta y seis años.

Algunos pasajes en su “Diari”, que escribió en el exilio, muestran, sin lugar a dudas, su decepción con los gobiernos de la época (República y Generalitat) por dejarle abandonado a su suerte, después de las promesas de evacuación a México o Colombia.

Si tal hecho se hubiera producido, Agustí Centelles hubiera continuado su carrera como fotoperiodista, manteniendo el prestigio de su nombre y de su obra fotográfica, y no habría sido ignorado durante treinta y seis años, teniendo que renunciar al fotoperiodismo.

En el “Diari” indicaba su deseo y su derecho de salir del confinamiento y recuperar su familia y volver a tener el nombre que tenía como creador fotográfico.

Años después, al recuperarse las libertades democráticas, él no consiguió, ni más tarde nosotros (como herederos del Archivo), el reconocimiento institucional a su trabajo. Para unos, “no tocaba”; otros, no estaban “receptivos”.

Es, con la inestimable colaboración del ICUB, Ferrán Mascarell, Miquel Berga y sus hijos que empezó a obrarse el milagro de empezar a hablar de Agustí Centelles i Ossó.

Durante el año 2006, con motivo de la exposición en La Virreina “Agustí Centelles, les vides de un fotógraf”, comenzó a divulgarse a nivel popular las imágenes de este gran fotoperiodista catalán, nacido en Valencia, que inmerso en el dramático acontecimiento de la Guerra Civil, fotografío los hechos acaecidos en Barcelona, Aragón y Francia.

A pesar de que algunos intentan minimizar el valor de sus negativos, Agustí hizo un trabajo antológico. Poco antes de morir le fue reconocida su labor fotográfica al otorgarle,, en 1984, el “Premio Nacional de Artes Plásticas en Fotografía” por el Ministerio de Cultura español.

Era muy difícil consolarle cuando se quejaba de la ignorancia a que estaba sometido por las autoridades catalanas. Pero no podemos dejar de olvidar y agradecer la labor que ha realizado el Ajuntament de Barcelona, el comisario de la exposición de La Virreina (profesor Miquel Berga), y la profesora Teresa Ferré (su biógrafa, que apareció un día por el estudio para realizar su tesina sobre la obra de Centelles); también agradecemos la labor de todos aquellos que se han acercado al Archivo y que hemos atendido gustosamente.

Siempre, siempre, hemos estado abiertos a atender cualquier consulta, fuera de un investigador, de un particular, de un estudiante, o incluso de una familia japonesa.

Atendiendo a los sentimientos de nuestro padre, hemos gestionado la cesión del Archivo desestimando importantes cantidades de dinero, y centrándonos en las condiciones que satisfacían ampliamente nuestras condiciones: máxima difusión internacional, reconocimiento institucional, creación de un Premio Internacional de Fotoperiodismo Agustí Centelles i Ossó, libro antológico de su obra, y exposición en Estados Unidos, preferentemente Nueva York.

Nuestra voluntad, como herederos, era evitar que este fondo único quedara durante años pendiente de catalogación y se dificultara el acceso al mismo de investigadores y público en general. Para ello hemos establecido compromisos claros y fechas concretas, con medios y plazos reales de restauración digital y catalogación.

Se ha polemizado mucho sobre nuestro “comportamiento”, pero no podíamos soportar un segundo intento de “expolio”. En 1939, la familia Centelles recibió un oficio para la entrega “de todo el archivo fotográfico” de nuestro padre a las autoridades del nuevo régimen. Afortunadamente, lo llevó consigo al exilio para salvaguardar la identidad tanto de las personas fotografiadas como de todas aquellas que también pudieran aparecer en las imágenes, evitando que todas (¡todas!) pudieran ser víctimas de las represalias, o víctimas colaterales . El compromiso de nuestro padre con las libertades y sus compañeros antifascistas hizo que no abandonara, con grave riesgo de su vida, la “maleta del fotógrafo”; ni de día, ni de noche abandonó los negativos, a pesar de que al hacerlo cualquier interno o autoridad pudiera pensar que el contenido de la misma eran objetos valiosos y no negativos.

Con fecha 26 de octubre de 2009, con nocturnidad y alevosía, se incoó un expediente por parte del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya para la incorporación de “todos los bienes muebles del Arxiu Centelles al patrimoni nacional català” (negativos, cámaras, elementos de iluminación, copias vintage, copias reprints, etc.). Dicha comunicación fue enviada erróneamente a una dirección que no corresponde a los titulares del Arxiu Centelles, con fecha de salida “4 de noviembre de 2009”, y recepcionada, según el correspondiente certificado emitido por la administración de Correos de Barcelona , el “14 de noviembre de 2009”.

Al ser enviada la comunicación a una dirección errónea, certificamos notarialmente el contenido de dicha misiva y devolvimos al Registre del Departament de Cultura la comunicación “por no haber sido comunicada en forma”.

Ante el peligro de ser expoliados nuevamente, decidimos tomar medidas oportunas para defender nuestro patrimonio. En este blog colgaremos la totalidad de la documentación relacionada con este asunto, la venta del Arxiu de nuestra propiedad: tasaciones de casas de subastas, documentos originales por parte del Ministerio de Cultura, correspondencia protocolizada ante notario con el Departament de Cultura, etc.; lo que permitirá su consulta y comprobar la veracidad o no de los datos que se han publicado hasta ahora.

Hasta el día 18 de noviembre de 2009, la petición del Ministerio de Cultura para iniciar los trámites de venta, accediendo el Ministerio a las peticiones indicadas anteriormente. El día 26 de noviembre, firmamos la venta del Arxiu Centelles al Ministerio de Cultura, siendo el Centro Documental de la Memoria Histórica, en Salamanca, el lugar adecuado para cumplir nuestros deseos, incluso dedicando una sala de exposiciones al recuerdo de Agustí Centelles i Ossó.

El conseller de Cultura tuvo casi un mes para conciliar las posiciones para la adquisición del Arxiu: el último contacto con el conseller fue el día 27 de octubre de 2009; el último por nuestra parte, el día 14 de noviembre en que devolvimos la notificación.

Hasta la fecha de hoy, no ha habido contacto alguno, ni verbal, ni telefónico, ni por escrito con dicho Departament, a pesar de que en algunos medios el Departament de Cultura filtra que “està en negociacions con los hereus de Agutí Centelles”.

Pasados varios meses, el Departament mediante su conseller sigue echando las culpas a un “malvado intermediario” de que el Arxiu no esté en Catalunya, sin reflexionar con la más mínima autocrítica. Durante este tiempo, ya se están preparando las exposiciones de la obra de Centelles en varias ciudades de la Península: con ello no sólo obtenemos ya el reconocimiento a nivel español de su obra, también se realiza una obra didáctica de los acontecimientos de nuestra historia en ciudadanos que no han vivido una guerra, un exilio. Los acontecimientos en Catalunya, Aragón y Francia llegan a todos y educan a otros en las libertades que Agustí Centelles defendió.

Las próximas exposiciones en Europa y América llevarán un reconocimiento merecido que fue truncado por sus ideales políticos. Ningún otro fotoperiodista el siglo XX fotografió su propia guerra, ni la sufrió en su carne y familia, ni fue expoliado, ni tuvo que exiliarse, ni tuvo que renunciar a su carrera, ni mantuvo en secreto durante 36 años unas imágenes que pudieran haber costado la vida a cientos de personas… pero, nosotros, con orgullo, podemos decir que nuestro padre, Agustí Centelles i Ossó, si lo sufrió, lo padeció y, ahora añadimos, fue olvidado por las autoridades del momento, las pasadas y las presentes.

En las declaraciones del conseller de Cultura del día 5 de mayo no ha dicho la verdad, la consellería sabía que estábamos negociando con diferentes coleccionistas, empresas españolas y que teníamos desde abri de 2009, una oferta de subasta, sabía que habíamos contactado con el Ministerio de Cultura durante el mes de mayo de 2009. No fue hasta que sufrimos el nuevo intento de "expolio", o "declaración de bien de interés cultural catalán" firmado en Octubre, que a mediados de Noviembre el Ministerio nos remitió la oferta por escrito, otra vez se ha intentado engañar a la ciudadanía, extraña forma de pretender blindar la cultura catalana.

Si no es de recibo discutir los medios, el continente del proyecto museístico y los costes del mismo del Arxiu Nacional de Catalunya, ¿cómo pretende el conseller discutir el valor económico y el proyecto de máxima difusión de las fotografías de Agustí Centelles i Ossó?

Hemos obrado con la total convicción de que nuestro proceder sería aprobado por
nuestro padre. No podemos depender de la aprobación de aquellos que lo han olvidado y que confunden Catalunya con su persona o su partido. Los sucesos que ocurrieron en Catalunya, Aragón y Francia desde 1934 a 1939, ahora están a disposición de todos… sean de donde sean y vivan en donde vivan. Agustí Centelles i Ossó es un catalán con proyección universal por derecho propio, y no porque nadie se lo haya otorgado. Aunque eso sí, muchos se lo han negado.

Agradecemos a los nuevos propietarios el compromiso en la divulgación universal de la labor de nuestro padre, Agustí Centelles i Ossó.

Sergi y Octavi Centelles i Martí


Barcelona, 7 de mayo de 2010