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sábado, 16 de octubre de 2010

Un año después, un proyecto claro

Un año después, un claro proyecto, difusión en todas partes para todos.

Un año después en el Centro Documental de la Memoria Histórica, futura sede de la Sala Agustí Centelles i Ossó y de la colección permanente.

Un año después, con el acuerdo de los propietarios del fondo fotográfico histórico: el Ministerio de Cultura, Agustí Centelles i Ossó, de todos y para todos.


Nota importante, derechos y propiedad fondo fotográfico histórico

Antoni Vila Casas Presidente de la Fundació Vila Casas, Jordi Hereu, alcalde de Barcelona y
Octavi y Sergi Centelles a la salida de la firma de la cesión de la propiedad

Nota importante, derechos y propiedad fondo fotográfico histórico

Los derechos de reproducción y exhibición pública de los negativos del fondo fotográfico histórico de Agustí Centelles i Ossó son exclusivamente propiedad del Ministerio de Cultura. 


Durante un periodo transitorio hasta 2011 Serg y Octavi Centelles perciben los derechos en virtud de un contrato con VEGAP, a partir de 2012 la totalidad de derechos es del Ministerio de Cultura.


Todas las imágenes que ser reproduzcan deben indicar siempre
 la totalidad de los siguientes créditos

Agustí Centelles i Ossó / Ministerio de Cultura / C.D.M.H.


En el comunicado que emitimos ayer, después de la cesión de la propiedad a la Fundació Vila-Casas de 145 copias fotográficas*, indicábamos:


Las exposiciones que Sergi y Octavi Centelles programaron durante 2009 y sucesivos también solicitan el correspondiente convenio con los propietarios de los soportes en negativo y de los derechos de reproducción y exhibición 


En la rueda de prensa en la sede de la Fundació Vila Casas, Octavi Centelles indicó que los derechos de nueva publicación deben ser siempre solicitados a dicha institución, que ha devuelto recientemente millones de documentos a las instituciones y ciudadanos de Catalunya.

C/ Expolio, 2

37008 Salamanca
Teléfono 923 212 535






* Las copias vintage y reprints inventariados con anterioridad a la venta quedaron de nuestra propiedad, la cesión de las copias no representa la cesión de derechos de exhibición y reproducción que deben ser autorizada por sus propietarios.

lunes, 11 de octubre de 2010

Es lógico que sus hijos se ofendieran


Colita tiene claro que «España es un país de grandes fotógrafos ignorados», cuyos trabajos «están en cajas de zapatos, llenas de mierda y en un altillo». «No tenemos un centro de información que indique dónde están los archivos de nuestros fotógrafos: si están en una institución, en una universidad (aunque estas poco hacen)...», denuncia. La pregunta es obligada: ¿Qué opina del polémico caso Centelles? «Agustí era uno de los grandes de la fotografía. El gran Robert Capa de la guerra civil. Era catalán y comunista, y se le negó el pan y la sal cuando gobernaba Jordi Pujol. Murió pronto y no hubo especial atención en recuperarle y darle el boom que se merecía».
LIBRO SOBRE FOTÓGRAFAS PIONERAS // Ella, en cambio, tiene «la Creu de Sant Jordi, la Medalla al Mérito Artístico...». «Mientras que a Centelles no le dieron ni uno. ¡Y pensar que yo soy una especie de cucaracha al lado de este señor! Es lógico que sus hijos se ofendieran. Aquí se pusieron tacaños, y si llegaron a un acuerdo con el Ministerio de Cultura, pues mira».
Colita está escribiendo ahora un libro «sobre las fotógrafas pioneras del siglo XIX». «Tengo más de 600 títulos, pero es muy difícil encontrar a españolas. Cuando tenga la colección completa, si aquí no me la compra nadie se la venderé a una universidad de Estados Unidos», avisa.

viernes, 23 de julio de 2010

Valladolid acoge hasta finales de agosto la primera exposición de Agustí Centelles

Inauguración en San Benito de la exposición de Agustí Centelles. | P. Requejo
Inauguración en San Benito de la exposición de Agustí Centelles. | P. Requejo
  • La muestra podrá verse en San Benito hasta el próximo 29 de agosto
  • Recoge copias originales del fotógrafo realizadas entre 1976 y 1977
[foto de la noticia]
La Sala Municipal de Exposiciones San Benito de Valladolid acoge hasta el próximo 29 de agosto la muestra 'Agustí Centelles', la primera exposición de la colección particular del mítico fotoperiodista, formada por cien originales 'vintage', propiedad de sus hijos, Agustí y Sergi Centelles i Martí. La muestra recoge copias originales, realizadas entre 1976 y 1977 por el fotógrafo, después de recuperar su archivo tras la muerte del general Franco.
Agustí Centelles i Ossó nació El Grao (Valencia) en 1909 y murió en 1985 en Barcelona, la ciudad donde desarrolló gran parte de su actividad profesional en dos diferentes épocas. Fue uno de los más destacados de los fotógrafos de la Guerra Civil, documentando plásticamente el ambiente de la España prebélica, la guerra fraticida desde el bando republicano y, además, dejó testimonio de la vida de los exiliados españoles en los campos de concentración franceses.
La producción fotográfica de Agustí Centelles se divide, nítidamente, en dos períodos: el Centelles fotoperiodista hasta el año 1939, momento en que concluye la Guerra Civil y sale, en septiembre, del campo de concentración para exiliados españoles de Bram (Francia); y el Centelles forzado a dedicarse a la fotografía industrial a partir de 1948, porque, acusado previamente de haber sido masón, fue juzgado e inhabilitado como fotoperiodista para toda la vida.
Estas dos grandes etapas de su vida se complementan con otras dos, que son, a su vez, una prolongación de las anteriores: una, que comenzó tras la muerte del generalísimo Franco en 1975, cosa que le permitió ir al año siguiente a Carcasona para rescatar los 9.000 negativos de paso universal que había dejado guardados cuidadosamente en la casa de un amigo, dando inicio a la explicación pública a través de conferencias y entrevistas de la historia de estas fotografías, al tiempo que las mismas constituían la prueba más tangible de que Agustí Centelles había sido un testigo excepcional de la realidad del país. La otra fase tiene lugar post mortem y comienza en 2008 cuando, de forma casual, sus hijos, Sergi y Octavi, descubrieron una antigua caja de galletas metálica que contenía los negativos de unas 800 fotografías.
En noviembre de 2009 los hijos de Agustí Centelles decidieron vender los negativos del fondo fotográfico histórico al Ministerio de Cultura para su depósito permanente en el Centro Documental de la Memoria Histórica.

Las colecciones privadas

Las colecciones privadas de Sergi y Octavi Centelles i Martí están formadas por los positivos obtenidos de los negativos originales por el propio Agustí Centelles i Ossó después de la recuperación de su archivo, guardado en Francia hasta el año 1976.
Los positivos se realizaron en papel artístico semimate en dos diferentes tamaños 24 x 30 centímetros y 30 x 40 centímetros. la mayoría de las copias vintage están en su mayoría firmadas y comentadas por el propio autor.
Centelles fue el tercer fotógrafo español en utilizar una cámara Leicade paso universal, lo que le permitió realizar un tipo de fotografía diferente. Los retratos de Centelles tienen una gran fuerza expresiva, dejando a un lado las fotografías clásicas planas, sin relieve, que hasta entonces se realizaban y que estaban, en cierto modo, condicionadas por las cámaras de placas y por la utilización del magnesio. No buscaba tanto el aspecto creativo, sino mostrar la realidad tal y como es.
En el campo de la fotografía de guerra, realizó imágenes que, además del valor informativo, tenían alto valor propagandístico, lo que hizo que muchas de sus creaciones fueran portada de los principales periódicos, sobre todo en La Vanguardia (Barcelona). Las fotografías de Agustí Centelles fueron publicadas en centenares de periódicos y revistas, en su mayoría clientes de la agencia Havas.

Valladolid recibe a Centelles

Valladolid recibe a Centelles

Día 23/07/2010
VALLADOLID
Agustí Centelles (1909-1985) desarrolló su obra como fotoperiodista durante la Guerra Civil española desde el bando republicano y también desde el campo de concentración francés de Bram. Su legado, que se puede contemplar desde ayer en la sala municipal de exposiciones de San Benito de Valladolid, permite sentir el horror del conflicto bélico que le tocó vivir, y que hoy, muestran sus hijos con orgullo y reivindicando el reconocimiento que no tuvo en su día por ser represaliado. La biografía de Centelles fue complicada y como dijo ayer uno de sus hijos, Sergi, durante la presentación de la exposición, «tuvo que reinventarse varias veces». Por ello su segunda etapa fotográfica comenzó tras su regreso del exilio a partir de 1948 con un cambio de rumbo: la fotografía industrial y publicitaria.
A este fotógrafo catalán le corresponden imágenes icónicas de la Guerra Civil que se encuentran en el imaginario colectivo de todos, como la instantánea de título «Mater dolorosa», en la que una mujer llora con su marido muerto al lado o esa otra en la que el guardia de asalto Mariano Vitini y sus compañeros aparecen parapetados tras un grupo de caballos muertos. De esta manera, Centelles retrató a través de su cámara Leica el dolor y el desgarro de la guerra, siempre teniendo en cuenta que «lo fácil era mostrar lo evidente».
En este contexto captó momentos que marcaron la historia, pero también la fotografía. Precisamente en este ámbito destacó por su fuerza expresiva, dejando de lado el estilo clásico de imágenes planas, sin relieve, que estaban condicionadas por las cámaras de placas y por el uso del magnesio. Además, en sus instantáneas queda de manifiesto su gusto por el mundo del cine, al que en un principio quería haberse dedicado. Esto se nota en la luz y en los encuadres creativos e inusuales para su época.
Como tantas otras personas afectadas por la Guerra Civil, Centelles padeció el exilio, que abordó con una
maleta con 9.000 negativos que dejó guardados en Carcasona (Francia) en casa de un amigo. A ellas pertenecen las fotografías expuestas. Años más tarde, tras la muerte de Franco, regresó a Francia para recuperarlas y comenzar a difundir su obra.
Labor ardua
Labor ardua que continúan sus hijos, Sergi y Octavi. Ellos hallaron en 2008 una caja de galletas en el antiguo estudio fotográfico de su padre ya fallecido, negativos de 800 imágenes. El hallazgo contenía fotos más vinculadas al ámbito industrial y también, entre otras, una instantánea de Dalí.
En 2009, los familiares directos de Centelles vendieron los negativos de su obra al Ministerio de Cultura para que desde allí se pueda dar a conocer la obra, decisión que causó malestar en la Generalitat de Cataluña, que optó a su compra una vez conocida la oferta ministerial. El trabajo de Agustí Centelles fue reconocido por el Ministerio de Cultura en 1984 con el Premio Nacional de Bellas Artes, aunque él no pudo recogerlo porque ya se encontraba enfermo. Sus descendientes quieren que se le reconozca aún más y su próxima meta es llegar al MoMA de Nueva York. Razones no les faltan. Su hijo Sergi alabó la figura de su padre diciendo que «hay quien le llama el Capa español o catalán, y yo pienso que si la vida de mi padre hubiera sido siempre como cuando empezó, hoy en día, el señor Capa sería el Centelles americano».

domingo, 18 de julio de 2010

18 de Julio de 2010, paseando con Agustí Centelles

Passejant [paseando]  Centelles. Especial aniversario

Diputació-Llúria (foto Jaume Edo)

El 18 de julio de 1936 se desencadenó la insurrección militar que desembocó en la Guerra Civil Española - Un conflicto que, de manera anómala, aun modula el Estado Español moderno. El día 19, la sublevación llegó a Barcelona. Aquella mañana Agustí Centelles salió de casa como foto-periodista y regresó investido fotógrafo de guerra.

Para recordar ambas metamorfosis - la de la persona y la del Estado - organizamos una visita por los escenarios de la fotografías que tomó Centelles durante aquella jornada. Al acto asistirán Octavi y Sergi Centelles, hijos del fotógrafo.

Quien lo desee puede traer su cámara para refotografiar aquellos escenarios. Os esperamos.

Fecha:                           Domingo, 18 de julio de 2010.
Hora:                             10h
Duración aproximada:   2h
Punto de encuentro:      Diputació-Llúria
Inscripciones:                arqueologiadelpuntdevista@gmail.com

jueves, 15 de julio de 2010

Los Centelles cierran la polémica con la colocación de una placa en la calle Ciutat de Balaguer, sede del estudio fotográfico que instaló Agustí Centelles hace más de cincuenta años. 

BARCELONA, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -
   El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el delegado de Cultura, Jordi Martí, han presenciado la descubierta de la placa, situada en el número 31 de la calle Ciutat de Balaguer, en el barrio de Sant Gervasi de Barcelona, y han destacado la buena relación de la ciudad con los herederos.
   Ha compartido esa sintonía uno de los hijos, Sergi Centelles, que ha subrayado que el Ayuntamiento es "la única institución catalana" que se ha interesado en reconocer el legado de su padre, en alusión al distanciamiento con la Conselleria de Cultura a raíz de la venta del archivo al Ministerio de Cultura.
   "Desde el 27 de octubre no tengo noticias del conseller", ha asegurado  [Sergi] Centelles, que sí ha remarcado, en cambio, la buena relación con el Institut de Cultura de Barcelona (Icub) con quien hay "algunas conversaciones" para exhibir las fotos de Centelles en la ciudad.
.../...
  
   De momento, se ha inaugurado la placa, que recuerda al fotógrafo de "unos momentos muy difíciles de la historia de Barcelona y Catalunya". Conocido fundamentalmente por sus fotografías de la Guerra Civil, Centelles inauguró su estudio barcelonés en 1959.
   Se trata de un local ... donde se dedicó, básicamente, a la fotografía de publicidad, trabajando para marcas como Chupa Chups, Siemens y Codorníu. Cuando murió Franco pudo retomar su faceta de fotoperiodista.
  
.../...El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, Sergi y Octavi Centelles, hijos de Agustí Centelles y Antonina Rodrigo amiga de la familia Centelles que ha glosado la figura del gran fotoperiodista en el acto. 

domingo, 4 de julio de 2010

Agustí Centelles, siempre en primera página

FOTOGRAFÍA. L'Illustration. S. imp. París, 1936. Número de 1 de agosto de 1936. 13 h. ilustradas con numerosas fotografías de Agustí Centelles para el reportaje de los sucesos de Barcelona, X p. de publicidad.

La subasta de Centelles ¿olvidos e ignorancia?

DEBATE SOBRE EL PATRIMONIO FOTOGRÁFICO

La subasta de Centelles


Ernest Alós

TV-3 retrata en '30 minuts' las maniobras y consecuencias de la venta del archivo

Domingo, 4 de julio del 2010

Cristina Vinyals compró en los Encants hace años un álbum con fotos de Agustí Centelles por 500 pesetas. El año pasado pudo subastar las por 30.000 euros. Pero la venta del archivo del fotoperiodista catalán por 700.000 euros al Ministerio de Cultura no solo ha tenido este efecto inflacionista: ha estimulado también las expectativas de los propietarios de otros muchos fondos fotográficos. Este efecto Centelles, la propia figura del fotógrafo, los detalles de la puja entre administraciones, el debate sobre la necesidad de crear un centro que acoja el patrimonio fotográfico de Catalunya y el posible futuro de la obra de Oriol Maspons (una incógnita) o Joan Colom (apunta al MNAC) son el objeto de Memòria fotogràfica, un reportaje de Ismael Martín y Mireia Pigrau que emite esta noche TV-3 (21.50 h.) en el programa 30 minuts.

El documental cruza las versiones de los hijos de Agustí Centelles, Sergi y Octavi, de la Conselleria y del Ministerio de Cultura y de la directora del Archivo de Salamanca, María José Carrión*. Los reproches mutuos y el intercambio de e-mails muestran cuáles fueron las demandas de los Centelles y las respuestas de Generalitat y Gobierno y retratan el papel clave de su asesor Joaquín D. Gasca para lograr que los negativos ocultos en Francia durante el franquismo acabasen en Salamanca.

Pero más allá del caso Centelles (y de episodios emotivos como el de la familia que custodió el archivo o el fotógrafo Joan Colom por las calles del Raval), el programa apunta el debate sobre qué hacer con este patrimonio: muestra las condiciones de conservación del Arxiu Nacional de Catalunya pero también recoge quejas por la escasa labor de difusión; expone el modelo francés, con un centro que coordina la conservación pública de los archivos pero que en ningún caso prevé que además la Administración pague por ellos; y recoge el temor de los numerosos expertos consultados por la «mercantilización» del patrimonio fotográfico.

Entre las sorpresas del documental, un chasco para los Centelles, convencidos de que la obra de su padre tendrá un «papel estrella» en el futuro Centro de la Memoria Histórica de Salamanca. La directora aclara ante las cámaras que allí será «uno más», sin gozar de una especial representación

Nota: La directora del CDMH se apellida TURRIÓN; asimismo  olvida el "periodista"Alós que la Sala de Exposiciones del CDMH se llamará "Sala Agustí Centelles i Ossó" y que los hijos de Agustí Centelles y el equipo de TV3 visitaron el edificio donde estará la sala de exposiciones "Agustí Centelles"... no coment. Ignora este experto  que el Instituto Cervantes prepara la itinerancia de la obra de Centelles por todas las sedes, asimismo quizá desconoce que desde el CDMH se ha coordinadolas próxima  serie de exposiciones de la obra de Centelles en Estados Unidos..... olvidos e ignorancia, quizá una de las constantes hacia la obra de Agustí Centelles i Ossó.

Toda la obra de Agustí Centelles i Ossó estará en la nube muy pronto, a disposición de todos.




Avui lo explica con un tono más mesurado, sin confundir ni apellidos ni "marejar la perdiu", no hay chascos, ni sorpresas ni desinformación








L'efecte Centelles


Exposició de l'obra d'Agustí Centelles realitzada a Reus el desembre Foto: JUDIT FERNÁNDEZ.
El programa reuneix els protagonistes per fer
una anàlisi
de la situació
30 minuts de TV3 dedica avui (21.50 h) un especial d'una hora de durada a la memòria fotogràfica catalana agafant com a punt de partida l'efecte Centelles. Uns mesos després de la polèmica venda de l'arxiu d'Agustí Centelles al ministeri de Cultura, un equip del programa ha tornat a reunir els seus protagonistes per fer una anàlisi serena de la situació. El reportatge Memòria fotogràfica tracta també què passa amb altres arxius catalans, què cal fer amb els llegats que configuren la nostra memòria gràfica col·lectiva, quina feina s'ha de fer per salvaguardar-los.
El cas Centelles
A finals del mes de novembre, quan es feia pública la decisió dels fills del fotoperiodista, els ànims estaven molt encesos i les contundents declaracions encreuades entre els germans Centelles, la Generalitat i el ministeri no permetien fer una anàlisi serena de la situació. Ara, 30 minutsamb la col·laboració de les parts implicades (excepte la de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, i la del director dels arxius estatals, Rogelio Blanco, que han declinat participar-hi) reconstrueix una cronologia dels fets a través d'entrevistes en profunditat i de cartes, correus electrònics i documentació inèdita que dóna les claus per entendre el procés.
El reportatge d'Ismael Martín i Mireia Pigrau explica les conseqüències de la venda, el que s'anomena efecte Centelles, que s'han traduït, entre altres coses, en la popularització definitiva del fotògraf i la seva revalorització en el mercat de l'art.
Altres arxius
L'altre part de l'efecte Centelles és la sacsejada que ha suposat per al panorama fotogràfic català. Les veus més autoritzades del sector participen al reportatge per traçar l'estat de la qüestió.
Prenent com a punt de partida el cas Centelles, el programa ha volgut saber què passa amb molts altres arxius catalans i què cal fer per salvaguardar-los: ¿hi ha d'haver un museu de la fotografia o un centre nacional de foto? Quin paper té internet en la difusió? Quines són les deficiències de la nostra política patrimonial?
Després de resseguir l'extraordinari periple vital i professional d'Agustí Centelles –també amb imatges d'arxiu inèdites del mateix fotògraf de la insurrecció del 19 de juliol del 1936, la Guerra Civil i el camp de concentració de Bram–, el reportatge acompanya durant dues setmanes dues grans figures del nostre panorama fotogràfic: Oriol Maspons i Joan Colom. Als seus 82 i 89 anys, respectivament, aquests dos representants d'una generació de fotògrafs irrepetible parlen de la seva obra, del seu ofici i, sobretot, de què volen fer amb els seus arxius, que estan en situacions diametralment oposades






jueves, 1 de julio de 2010

Catalunya>archivos fotográficos


PATRIMONIO | FOTOGRAFÍA Catalunya pierde otros tres archivos fotográficos


 Queda sin ofertas una caja con mil negativos de la guerra hallada en Francia En el caso Centelles quizá intervinieron otros factores, pero la asfixia presupuestearia de la Generalitat por sí sola explica que ninguna institución pública catalana adquiriera ayer los archivos de tres fotógrafos catalanes subastados en la sala Soler y Llach. Un postor privado se hizo por 5.000 euros con las 1.500 fotografías de finales del siglo XIX y principios del XX de un excelente fotógrafo aficionado, J. Tolosa. Otro, que también intervino por teléfono, logró por 30.000 euros el archivo de Antoni Arissa, uno de los primeros representante de la nueva visión fotográfica entre los años 20 y 40. Y nadie pujó por un misterioso archivo hallado en Francia compuesto por tres cajas y un millar de negativos con imágenes de la república y la guerra civil, entre 1931 y 1939, con un precio de salida de 25.000 euros. ...La representante de la Conselleria de Cultura, que como es habitual ejecutó las ofertas de compra encargadas por el Ministerio de Cultura, solo levantó la mano representando sus propios intereses por cuatro fotografías de Emili Vilà, Josep Sala y Pere Català Pic solicitadas por el MNAC ...el Reina Sofía o la Biblioteca Nacional (y, visto el contenido de algunas adquisiciones, quizá también el Archivo de Salamanca*), la delegada de la Administración adquirió más de 300 fotografías. Entre ellas numerosas imágenes pintorescas de toda España en el siglo XIX , en particular una amplia colección del fotógrafo francés afincado en Madrid Jean Laurent (1816-1886), pero también fotografías de agencia de la guerra civil de autor no identificado y copias de fotógrafos como Francesc Català Roca, Xavier Miserachs, Oriol Maspons, Joan Colom (una amplia serie sobre la Semana Santa), Joaquim Gomis, Agustí Centelles y su contemporáneo Joan Andreu Puig Farran. Otro comprador muy activo en la puja fue la Universidad de Navarra. 

 Una de las piezas más intrigantes de la subasta de ayer, y que quedó sin que nadie se la adjudicase, fue un archivo de más de un millar de negativos recuperado en Francia que incluyen imágenes de las elecciones de 1931, los hechos de octubre de 1934 en Barcelona, escenas de barracas en Monjuïc y el Somorrostro, imágenes de Sitges, Castelldefels, Badalona y Montgat, desfiles de milicianas, campos de instrucción del Ejército Popular y el repliegue de las tropas de la República en el frente del Segre. Según el responsable de fotografía de la sala, Juan Naranjo, se podría tratar del archivo que Joan Andreu Puig Farran (1904-1982) perdió en su exilio en Francia y que a diferencia de Centelles nunca recuperó, pero los técnicos del Arxiu Nacional que se interesaron por el fondo no hallaron ninguna correspondencia con las imágenes publicadas en la prensa de la época por el fotógrafo.

... el "periodista Alós" debe desconocer las decenas de archivos existentes en Salamanca, capital y provincia, ¿se refiere al Centro Documental de la Memoria Histórica?, el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha devuelto millones de documentos a sus legítimos propietarios y a las instituciones de Catalunya.

lunes, 31 de mayo de 2010

Agustí Centelles «el cazador de imágenes"


Periodista
22/07/2009 - 11:46 horas
Agustí Centelles (Grao de Valencia 1909 – Barcelona 1985) es una figura aún poco reconocida en Cataluña y en España. Hay pocas obras que hablen de él y menos que reproduzcan sus instantáneas. Teresa Ferré es una de las investigadoras que más sabe del fotógrafo y de su producción: lleva un montón de años estudiándolos. Explica que mientras cursaba sus estudios de doctorado conoció al hijo de Centelles, quien le dejó un dietario inédito del padre para que lo analizara. Ferré terminó la tesis doctoral, ayudó a montar una exposición titulada Les vides del fotògraf (2006) y ahora prologa y anota el dietario recientemente publicado.

A mi me fascinó este caso. Suelo comentar con algunos compañeros que este es un ejemplo típico de aquí. En un país más preocupado por su historia cultural –pongamos Inglaterra, Francia o Alemania–, pienso que este dietario hace tiempo que habría estado recuperado, la figura de Centelles trabajadísima, habría una veintena de libros divulgativos y académicos, seguramente algún curso monográfico estable, sin duda habría habido alguna producción de calidad para la televisión, un reportaje o documental, no una sino diversas exposiciones y muchos más reconocimientos –Centelles es Premio Nacional de Artes Plásticas 1984. El dietario del fotógrafo tiene un valor indiscutible. Está dedicado a su hijo y se relatan las vivencias de su exilio y reclusión en los campos de concentración de Argelers y sobretodo de Bram.. El valor es más periodístico que puramente literario; el hecho de dejar constancia de la huída, del trato recibido por las autoridades francesas –a menudo vejatorio-, del dramatismo de las precarias condiciones de vida, de los sentimientos de los derrotados. La redacción tiene un tono de crónica, a veces telegráfica, mezclada con la narración del sufrimiento producido por la separación de la mujer y el hijo (traducciones nuestras a partir del original en catalán): "Hoy a las diez y media de la mañana, mi hijito ha cumplido dos años. Tengo el corazón dolido por no poder estar a su lado, abrazarle y besarle y desearle muchos años de vida y más suerte de la que yo he tenido (31 de julio 1939).

Huir del gregarismo 
Es de gran interés el resumen biográfico que Centelles decide escribir una vez en Bram (20 de abril de 1939). Explica en él su procedencia (padre de Llíria, Valencia, y madre de La Morera –entendemos de Montsant, en Tarragona), y como despunta en el mundo del fotoperiodismo. Relata su actitud de desmarcarse de lo que hacían los otros profesionales: "Allí donde sabia que los otros irían yo no iba, en cambio llevaba al periódico fotos de las cosas que para un periódico representaban el complemento de la página gráfica, que daban vida y se apartaban de la corriente, de la monotonía". Gran lección que los periodistas noveles deberían tener en cuenta. La gracia de Centelles estuvo en dejar testimonio gráfico de todo aquello que los periódicos dejaban de lado pero era de gran interés.

La forma cómo se trabajaba el reportaje gráfico en los años treinta es toda una curiosidad hoy en día. El reportero no sólo tenía que cargar con una pila de material, se tenia que informar de los lugares donde habrían actos, tenía que moverse por sus propios medios –a menudo a pie o en trasporte público si no disponía de coche o moto. Y Centelles tenia dos virtudes muy valiosas; en los actos protocolarios siempre intentaba como él dice "cazar la nota viva", es decir, evitar la foto protocolaria y fijarse en aquello desapercibido pero altamente significativo; y por otra parte hacer fotografía política y estar en todos las reyertas y actos políticos posibles. "Me he valido de trucos para entrar donde estaba vedado a los chicos de la prensa", comenta.

Un legado excepcional 
Exiliado y recluido en Bram, Centelles instala un pequeño estudio improvisado en la barraca 62 del campo de concentración, donde malvive con un grupo de compañeros. Durante seis meses capta imágenes sobre la vida cotidiana de los presos; escenas de higiene personal, de tareas como la preparación de la comida o la reparación y limpieza de instalaciones, tiempo de ocio y descanso, retratos… Son instantes descriptivos y a la vez preñados de denuncia de la situación en que viven.

Por suerte, paralelamente al dietario pero inexplicablemente en otro volumen, se ha publicado una selección de estas fotos en La maleta del fotògraf. Centelles explicita en los escritos que hace fotoreportaje "para acompañar " el diario –o que aún justifica más que las imágenes y el diario se tengan que leer como un solo texto, forman parte de una unidad. Teresa Ferré indica que "el aspecto que hace extraordinario y único el legado de Agustí Centelles es el hecho que él mismo era uno de los miles de detenidos en aquellas instalaciones". Creo que está en lo cierto y esta condición del fotógrafo, al mismo tiempo preso, traspasa en cada imagen. La distancia entre el fotógrafo y lo que retrata se ha esfumado. Si bien podemos encontrar material gráfico sobre los campos de concentración en Francia, estas fotos de Centelles son excepcionales por haber estado tomadas y reveladas en el campo y por uno de los presos. Una mirada desde dentro.

Más ensayo, deseable 

Si he de decir alguna cosa que encuentro a faltar tanto en el diario como en el volumen de fotografías seria un poco más de ensayo interpretativo: más datos sobre Centelles, más contexto sobre su obra, su significación y valor. El volumen con las imágenes lleva dos ensayos introductorios breves –uno de Francesc Espinet y Joan Manuel Tresserras, y otro de Teresa Ferré– que he encontrado acertados pero que no tienen el objetivo de ofrecer un estudio consistente sobre el autor y, en consecuencia, te dejan con ganas de más. El escrito introductorio del dietario es un simple relato de Ferré, mezclado con los agradecimientos oportunos, sobre cómo topó con el escrito. El material del dietario es todo un hallazgo que cabe celebrar, pero entiendo que queda pendiente una obra definitiva de Centelles para un público amplio. La condición de fotógrafo ayudó a Centelles a salir del campo y a poder seguir ganándose la vida primero en Francia, más tarde en Barcelona. Según relata Ferré en una nota final al dietario, en Carcasona Centelles formó parte de la Resistencia contra los nazis. Pero en el año 1944 tuvieron lugar detenciones por parte de la Gestapo y huyó a Cataluña. Se instaló en Reus donde trabajó en un horno de pan hasta que a finales de los cuarenta reinició su tarea como fotógrafo, ahora industrial y publicitario. Centelles fue por suerte celoso de su archivo, que restó guardado en Carcasona. Tras la muerte de Franco, volvió a por él y fue expuesto.

La aparición de estas dos novedades editoriales este año, setenta aniversario del fin de la Guerra Civil y centenario del nacimiento de Agustí Centelles, es un gran acierto.
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